determine con exactitud las lesiones y los puntos asignados a dicha lesión.

Una vez determinados todos estos datos nos vemos en la complicada tarea de negociar con un profesional, la persona que se encuentra amablemente al otro lado del teléfono, representando a la compañía aseguradora lleva años dedicado a su tarea, que no es otra que reducir tu indemnización y ahorrar un dinero a su empresa.

Las compañías aseguradoras dedican buena parte su capacidad a formar especialistas en negociación y esto no es un juego, son millones de euros los que se ahorran con personas que por ignorancia aceptan indemnizaciones inferiores a las que les corresponden.

Nunca es recomendable negociar sin la ayuda de un especialista que nos otorgue la posibilidad de igualarnos al tramitador de una aseguradora.